sábado, 1 de diciembre de 2018

JEROME MAZZA “OUTLAW SON” 2018 ESCAPE MUSIC REVIEW







Escape Music. 23 November 2018

Tracklist:

Neverland 
Immortal 
The Dark Side 
Streets On Fire 
The Last Goodbye 
Undercover Love 
Song For The People 
Save The Best Til Last 
Crossfire 
Calm Before The Storm 
Outlaw Son 
Unfinished Business 

Band:

Jerome Mazza – Lead & Background vocals
Tommy Denander – Guitars / Keyboards
Steve Overland – Backing vocals
Brian Anthony – Bass
Chris Metzger – Drums / percussion

“Exquisite food only for very fine palates “

Muchísimas ganas tenía de poder obtener un disco al que gracias a Jerome al que tengo mucho aprecio gracias a su amabilidad y buen hacer sobre todo tras su regreso con discos como el de Pinnacle point o Steve Walsh donde su ejecución rozó lo escandalosamente soberbio. Tras ellos se atrevió a lanzar en solitario este “Outlaw son” que parte ya de buena cuna con lo que no debería defraudarme ni un ápice. Diremos que formó parte de la banda cristiana Angélica donde destacó sobretodo con su album “Walking in faith” y donde sus influencias por bandas como Kansas quedaron patentes. 

Además está a las mezclas e instrumentación otra de las personas que quizás más han marcado mi aventura musical en lo referente al terreno melódico que no es otro que Mr. Tommy Denander y como invitado de lujo nada menos que Steve Overland a los coros. Con todos estos mimbres es imposible que algo pueda salir mal, o no tendría que ser así. Nos ponemos con ello y os voy a contar mis opiniones de cada tema que espero os ayuden.

“Neverland”, en un tono hard rockero inicia el disco donde la voz de Jerome se contrarresta con un coro que le da réplica a cada frase pero que en muchas estrofas se “atropella” y no logra secuenciarse con la voz como debiera, dando una cierta sensación de cojera en el tema que hace que pierda empaque y no logre brillar como debería. Un comienzo algo irregular pero subsanable de sobra que para ello sólo acaba de comenzar la partida.

Pero tras el pequeño traspiés inicial la llegada de “Inmortal” abre las nubes en el cielo y deja que los rayos del sol penetren en nuestra estancia e iluminen nuestra morada, lo cual nos permite abrir las ventanas de par en par y lograr que se introduzca aire fresco. Con ello aireamos nuestras ideas con el fin de adquirir sensaciones que habían quedado atrapadas en un ambiente algo viciado tras la escucha del primer tema. Resaltar la inmensa labor de Denander en cada instrumento (cómo se nota su mano a lo largo y ancho de cada tema) sobretodo rematado con un sólo de escándalo que acompaña a un sinfín de teclados que acompañan el tema y lo dotan de una capa caramelizada que llena sin empalagar. Éstos son los tipo de temas por los que tenía muchas ganas de meterle un tiento a este disco.

Y subimos otro peldaño en nuestra particular escalera melódica con “The dark side” donde Mazza está increíble en la ejecución del tema con una entonación a flor de piel mientras el tema va adquiriendo velocidad a medida que las notas desfilan por la partitura, llegando al culmen con un estribillo donde la melodía fluye como un manantial rodeado por coros y teclados que hacen las veces de flores y vegetación para lograr la impresión de un paisaje onírico en el que poder vivir.

Un colchón de teclados soporta todo nuestro ser y nos hace levitar a 1 metro del suelo mientras los primeros acordes de “Streets on fire” nos aferran a la partitura no permitiéndonos escapar sino continuar a lo largo de ella viendo pasar al resto de notas contentas de poder pertenecer a semejante obra de arte y todo ello adornado por la grácil pluma del autor que con destreza va rellenando el pentagrama con la precisión de un cirujano, evitando meter la pata en ningún momento. Qué tema más bien perfilado y rematado por unos coros fantásticos.

Medio tiempo para intentar dejarnos despejar nuestra mente ante lo vivido anteriormente, de la mano de “The last goodbye” que nos intenta expresar esa despedida nunca deseada pero que muchas veces nos toca “sufrir” en nuestras vidas por una u otra circunstancia pero que nos sirve de aprendizaje a medida que nuestros años van sumándose en ese reloj imparable que no deja tiempo para el descanso. Tema agradable de escuchar pero que no despierta la chispa de los otros.

Y la maravilla de medio tiempo necesaria en estos discos la aporta “Undercover love” donde el juego vocal/coral es toda una oda al buen gusto y a cómo se debe de hacer. Es una maestría que debieran de aprender muchos de los compositores de nuestra época que suelen irradiar aburrimiento y repetitividad, últimamente. No me canso de “apretarlo” para exprimir toda esa potencia vocal que tiene a lo largo de los poco más de 4 minutos que se hacen hasta cortos.

“Song for the people” es de esos temas que suele perpetrar Denander con toda la elegancia pero que quedan un poco en tierra de nadie respecto al resto del disco y me explico. Tiene esa esencia melódica y unos teclados y guitarra que denotan muy buen hacer pero no acaba de ser de esos temas estrella que esboce una sonrisa en mi cara y simplemente hago el esbozo sin más. A pesar de ello no os penséis que es mal tema.

Si este tema me dicen que estaba de relleno en alguno de los lanzamientos de FM me lo creo a pies juntillas y es que “Save the best til last” lleva esa estructura de alguno de los discos de esa banda aunque aderezado y adaptado por Denander a su conocimiento. Un estribillo arrollador y muy bonito que enternece nuestro espíritu como el de esas tiernas crías que se arropan en sus progenitores nada más nacer buscando cobijo y protección.

Y para mí el mejor tema del disco es “Crossfire” donde se conjuga lo que yo necesito para sentirme en la gloria. La carretera que me marca el teclado y la guitarra está tan bien asfaltada que las ruedas del coche acarician su superficie como cuando pasamos las yemas de los dedos sobre ese cuerpo aceitoso de nuestra pareja que nos provoca una erección incontrolada y no hace más que aumentar nuestros deseos de poseerla en su totalidad. No se si es el símil más adecuado pero el placer que siento al escuchar este tema podría asemejarse a eso. Y es que los coros, cambios de ritmo precisos y la melodía que lo recubre es sencillamente el clímax.

Y nunca un tema fue tan acertado en su título como “Calm before the storm” y es que necesitamos ese cigarrillo tras haber disfrutado mutuamente con el anterior. Es un tema algo más incontrolado que queda lejos de la grandilocuencia mostrada y actúa de mero espectador en esta obra sin más hechos que el de situarse en la butaca como mero espectador de la función.

El tema que da título a este larga duración “Outlaw son” viene marcado por una “agresividad” que hasta ahora estaba oculta tras esas máscaras de teclados que no nos permitían ver la labor de tan apreciado instrumento. No aporta mucho más y se queda como el anterior presenciando como va discurriendo la historia que nos están representando.

Parece que buscan los títulos aposta porque “Unfinished business” es muy acertado ya que me quedo con ganas de más ya que me he quedado un poco escaso a la hora de ver todo lo que me ofrecen y estoy ansioso por descubrir más y más en futuros discos que espero no se demoren en demasía.

En resumen, un muy buen disco que hará las delicias de los seguidores de Jerome y Denander y de aquellos a los que les guste la melodía en su conjunto y disfruten de cada uno de estos grandes músicos en su faceta individual y en sus respectivos grupos. Creo que se me ha quedado un poco “cojo” al final con algunos temas pero me puede mi devoción por sus integrantes por lo que me podréis perdonar mi calificación que a algunos les podrá parecer algo exagerada.

Highly Recommended
Redactor: Manuel García



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DEVIL´S HAND FEATURING SLAMER-FREEMAN 2018 FRONTIERS REVIEW





Frontiers Music s.r.l. 7 December 2018 

Tracklist:

1.- We come alive
2.- Falling in
3.- One more time
4.- Another way to fly
5.- Drive away
6.- Justified
7.- Rise above it all
8.- Devil´s hand
9.- Unified
10.- Heartbeat away
11.- Push comes to shove


Band:

Andrew Freeman
Mike Slamer
Chet Wynd
Andy Zuckerman
Mike Hansen
Casey Purvis
Jeff Valdez. 


“An adrenaline rush from start to finish “



Nuevo proyecto del gran Mike Slamer y del cantante de Last in Line, Andrew Freeman que intentan reventar nuestros cimientos en un año en el que el bagaje melódico ha sido más bien pobre y por ello pretenden hacerse un hueco entre tanto lanzamiento mediocre.

Partamos de la base de que no creo que no haya nadie que no conozca a este genio que ha estado detrás de lanzamientos del calibre de Seventh Key, Steelhouse Lane, Streets o asociado al gran Terry Brock últimamente en diferentes proyectos. Sólo con eso os podéis hacer una idea a lo que me enfrento y es que un pobre mortal como yo no creo tenga el privilegio de evaluar nada de un semidiós como él pero voy a intentar poner todo mi empeño en ser por lo menos íntegro y no dejarme cegar por su aura.

Ese sonido inconfundible de guitarra hace que me postre mientras por el display del coche aparece el nombre de “We come alive” de izquierda a derecha como si cada letra tuviera vida propia a la par que las notas de su guitarra van entrando por los poros de la piel como si fueran una niebla que se va formando por el interior del habitáculo que te obliga a detener la marcha y frotarte los ojos para poder ver algo. Buen tema con una perfección vocal desmesurada donde al bueno de Andrew no se le va ni una nota de tono y consigue rasgar la voz cuando se necesita dejando que Mike haga el resto con un alarde a la guitarra sin parangón.

¿Qué os parece si endurecemos un poco con “Falling in” y le añadimos un estribillo de campeonato para que os derritáis?. Eso quiero creer que pensaron estos dos cazatesoros para perpetrar semejante temazo con el buen gusto que atesoran ambos. Es increíble como el raíl a modo de guitarra transporta esa locomotora vocal y lo mantiene por la vía sin descarrilar mientras vamos sintiendo el traqueteo de los vagones desfilando con un ritmo frenético y rematado por una llegada al estribillo donde todos los familiares de los pasajeros de dicho tren están en la estación con la mejor de sus sonrisas repletos de emoción. Cómo disfruto con canciones de este estilo donde por más que intentas buscar algún fallo acabas desesperado sin encontrarlo. Toda una gozada.

También hay tiempo para los temas donde se debe lucir el vocalista con sus registros tan buenos y que mejor que “One more time” con esa guitarra que le da un aire a la América profunda pero salpicada por la modernidad de los tiempos actuales. Es un tema que a muchos les va a parecer raro pero que quien esté acostumbrado a los discos de Slamer sabe que usa con frecuencia estos trucos en cada uno de los discos en los que participa y lleva el peso de ellos.

Mi cabeza comienza a moverse, como esos perritos de adorno del salpicadero de los coches, al ritmo de “Another way to fly” con otro despliegue inconmensurable de talento a cargo del bueno de Slamer de cabo a rabo. Quizás no sea un tema tan bueno como los primeros pero está muy bien estructurado y rematado por la portentosa voz de Andrew que alcanza unos registros bastante elevados y más tras el ritmo que le marca la guitarra.

“Drive away” trae otra descarga de adrenalina de campeonato y es que no dan ni un descanso al personal y estoy casi asfixiado del ritmo que han perpetrado desde el inicio y que no tiene visos de descansar. ES incombustible el ritmo de guitarra y el sólo es otra muestra de talento y calidad a raudales. Para aquellos que les guste la guitarra va a ser mejor que el sexo y se van a quedar estupefactos ante tanto derroche.

Si antes hablo llega “Justified” para relajarnos y calmar nuestro esfuerzo de modo que podamos tomarnos un refrigerio pero sin dejar de disfrutar esta pieza a modo de balada emotiva y emocionante que saca a relucir la parte más sensible que llevo guardada en lo más recóndito de mi ser. Destreza en la ejecución y sensibilidad en sus palabras para hacer que no nos olvidemos que no sólo en la velocidad radica la grandeza del disco sino en su variedad.

Que entrada de “Rise above it all”, moviéndose en parte en lo que denominamos heavy metal para luego bajar hacia un hard rock melódico. Quizás sea el tema que menos me guste hasta ahora (vamos el único) ya que la mezcolanza de estilos y la variedad sonora no me acaba de encajar y aunque hay partes que me agradan el conjunto las desmerece un poco. Bastante extraño.

El tema que da título al proyecto y al disco parece desgarrarse de la garganta de Andrew donde adopta unos tonos más ásperos y “demoniacos” en “Devil´s hand” para hacernos ver la variedad de registros que aporta, muchos de ellos en una tonalidad bastante elevada que no sé cómo puede lograrlo. Es otro tema bastante bueno de llevar con nuestros pies aunque con la pega de que el estribillo es bastante simplón y casi “inapreciable” con el sinuosismo del tema, haciendo que no destaque muy por encima sino que siga la dinámica marcada.

Lo de “Unified” ya lo he vivido con Terry Brock a las voces y tengo eso sensación de deja vú intentando rememorar en qué tema he visto algo similar o las notas se ajustaban como una imagen en el espejo a ciertas partes del tema. Medio tiempo en donde la pega del anterior queda subsanada y el estribillo lo engrandece y se hace grande a cada entonación que va pasando inexorablemente en cada segundo. Bastante agradable de oir.

Volvemos a enternecernos como me temía cuando vi el título del tema. Y es que “Heartbeat away” no tenía más remedio que capturar nuestras emociones y hacer que florezcan sobre nuestra epidermis para conseguir que el vello se nos erice y un ligero escalofrío de bienestar recorra nuestro cuerpo para ofrecernos un cosquilleo de satisfacción placentera. Vaya cambios y variedad de efectos y composiciones hay en este larga duración.

“Push come to shove” nos vuelve a “asustar” por su fiereza y fuerza sobrehumana para lograr que acabemos extasiados al final de darle vueltas a este disco con todo lo que nos ha hecho mover la cabeza y los pies. Menuda mañana de “ejercicio”.

En resumen, un gran disco para todos aquellos amantes de la guitarra como le ocurre a un menda y que no se arrepentirán de su compra ya que les va a dar muchos días de satisfacción con cada canción que van a escuchar. Para los que prefieran algo más calmado quizás debierais de darle una escucha como curiosidad porque el talento está ahí y no podéis dejar de conocerlo. Yo no me lo voy a perder y deseoso estoy de que llegue a mi casa.

Highly Recommended
Redactor: Manuel García



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